Se facilitan a continuación algunas declaraciones del Arzobispo Marcel Lefebvre que dejan en claro su parecer y sentir respecto a las conversaciones que debería mantener la Hermandad Sacerdotal de San Pío X con la Roma modernista desde las consagraciones episcopales de 1988 hasta su muerte. - Carta a Juan Pablo II, de 2 de junio de 1988 donde Don Marcel Lefebvre pone fin a las conversaciones: «Los diálogos y encuentros con el Cardenal Ratzinger y con sus colaboradores, aunque hayan tenido lugar en una atmósfera de cortesía y caridad, nos convencieron de que aún no había llegado el momento de una colaboración franca y eficaz (…). Teniendo en cuenta el rechazo a considerar nuestras peticiones, y siendo evidente que el objetivo de esta reconciliación en absoluto es el mismo para la Santa Sede y para nosotros, juzgamos preferible esperar tiempos más propicios al regreso de Roma a la Tradición. Es por esto que nos dotaremos de los medios para proseguir la obra que la Providencia nos confió...
El liderazgo del Arzobispo Marcel Lefebvre y su obra son innegables en la conformación del tradicionalismo católico. La reacción impulsada por el arzobispo francés tuvo un papel crucial en la resistencia a las reformas del «Concilio» Vaticano II. No obstante, al acercarse el 55º aniversario de la fundación de la Hermandad Sacerdotal San Pío X y el 60º aniversario de la clausura del Vaticano II (1965), se observa una creciente tendencia a la división del movimiento tradicionalista católico en dos corrientes claramente diferenciadas. La fundación de la HSSPX y el frente común La fundación del Seminario Internacional de Écône y la reacción a la revolución vaticanosegundista muestran el papel central del Arzobispo Marcel Lefebvre, cuyo liderazgo resulta innegable para cualquier observador objetivo. Menospreciar su protagonismo, resaltar de manera desproporcionada sus contradicciones o suavizar su trayectoria constituyen actitudes deshonestas e ingratas que deberían ser descartadas. Dicho e...